Los tatuajes de osos en la mitología y el folclore

Los tatuajes de osos y la figura del animal están presentes en la mitología de muchas culturas. En ellas ha alcanzado con el paso de tiempo importante connotación como un símbolo de todas aquellas características que los seres humanos hemos admirado durante mucho tiempo. El culto al oso es extenso, casi universal y va desde los pueblos del lejano norte, donde este animal es el más poderoso e importante depredador, hasta el lejano Japón y los pueblos nativos de América del Norte.  Antes de que se comenzaran a difundir historias acerca del León, el oso ya era considerado a todo lo largo del norte de Europa como el rey de las bestias.

Tatuajes de osos para los esquimales

Leyendas esquimales hablan de que los seres humanos aprendían a cazar observan al oso polar. Para los Inuit de Labrador, el oso polar es una forma que adopta el gran espíritu Tuurngasuk para presentarse ante los humanos.

Tatuajes de osos para los chinos

En el simbolismo chino por ejemplo, los tatuajes de osos se asocian con la energía del yang, la masculinidad, la potencia, la fuerza, el dominio y la autoridad. La leyenda China dice que si una mujer sueña con un oso mientras está embarazada, dará a luz a un niño (esto es muy importante en China). Por su parte las osas son símbolo de sabiduría materna y protección.

En China, el panda gigante es visto como un “tesoro nacional”; el gobierno establece importantes sanciones para quienes los lastiman y los tiene en tanta estima que los utiliza como regalos para otros gobiernos con los que mantiene relaciones importantes. Una leyenda tibetana del panda gigante hace referencia a cómo estos consiguieron sus hermosas e inusuales marcas negras. Cuenta que cuando los pandas vivían en las montañas del Tíbet, eran blancos como la nieve, algunos de ellos se hicieron amigos de cuatro pastoras que vigilaban sus rebaños en las montañas cercanas a su pueblo. Un día mientras las pastoras jugaban con un cachorro de panda, un leopardo salió de la selva y trató de atacar al osito. Las pastoras se pusieron frente al osito para protegerlo y fueron asesinadas por el leopardo. Todos los pandas de la zona estaban entristecidos por la muerte y llevaron a cabo un servicio conmemorativo en honor a ellas y a su valentía. Para recordar su sacrificio por el osito, todos los pandas llevaron las cenizas negras en sus brazos (como era la costumbre local). Como lloraban por las pastoras, se limpiaron los ojos con las patas, cubrieron sus oídos para bloquear el sonido de las lágrimas y se abrazaron en la pena. Al hacer esto, las cenizas se extendieron y ennegrecieron su pelaje. Los pandas no se lavaron el color negro que les quedó en la piel para recordar siempre a las jóvenes que dieron su vida por el osito.

Tatuajes de osos para los pueblos nativos de América del Norte

Los tatuajes de osos y el animal en sí son muy importantes y respetados por las primeras naciones nativas americanas. En muchas historias los seres humanos se transforman en osos o están disfrazados de estos animales. Son también conocidos por ser los guardianes de los sueños (probablemente porque hibernan) y de la medicina.

Los indios nativos norteamericanos tenían al oso como un símbolo de libertad y resurrección. Algunas tribus veneraban los ciclos del tiempo y de la vida y el oso era el animal idóneo para representarlos. Bajo la luz nativa americana, el oso es un símbolo de energía muy importante para su concepto de paz; debido a que este animal de aspecto grande y feroz es en realidad un amante apasionado de la paz. Debido a los antiguos jeroglíficos y las marcas que han sido encontradas dentro de las cuevas, que probablemente habitaron los primeros hombres se cree que el oso era considerado un enlace o gran mediador entre el cielo y la tierra.

Los Tlingit y muchas otras tribus indias en la costa noroeste del continente norteamericano han contado historias que hacen referencia a una mujer joven que se había perdido en el bosque y se hizo amiga de un oso. Al principio tenía miedo, pero el oso fue muy amable con ella y le enseñó los caminos de la selva. Con el tiempo la joven se convirtió en esposa del oso, le creció pelo grueso y comenzó a cazar como un oso. Cuando la pareja tuvo hijos, al principio trató de enseñarles las costumbres de los osos y de los seres humanos. Su familia humana, sin embargo, no aceptaba el matrimonio y sus hermanos mataron a su esposo, razón por la que rompió totalmente con las costumbres de los seres humanos. Muchos cuentos rinden homenaje al papel maternal de las osas.

Tatuajes de osos para los japoneses

En la tradición japonesa los tatuajes de osos y en animal en sí representan sabiduría, estoicismo, paciencia, resistencia y benevolencia. El oso era considerado un oráculo sagrado para los Ainus, una tribu indígena de Japón. Estas personas eran animistas (similares a otros pueblos aborígenes como los indios americanos nativos de América del Norte) y por lo tanto desde su punto de vista el simbolismo del oso tiene una gran importancia debido a sus características, estilo de vida y conexión con la naturaleza. Entre ellos eran muy comunes los tatuajes ritualistas que hacían referencia a la figura del oso.

Tatuajes de osos para los coreanos

Innumerables mitos y leyendas describen una especie de intimidad existente entre los seres humanos y los osos. En este sentido los coreanos, por ejemplo, tradicionalmente creen que descienden de un oso. Según la leyenda un tigre y una osa vieron a los seres humanos desde la distancia y sintieron curiosidad. Hablaron en una ladera un día y ambos decidieron que les gustaría convertirse en seres humanos. Un oráculo les instruyó que debían comerse 21 dientes de ajo y luego permanecer en una cueva durante un mes. Ambos hicieron lo que les habían indicado, pero después de un rato el tigre se inquietó y dejó la cueva. La osa permaneció allí y al finalizar el mes emergió como una hermosa mujer. El hijo del cielo, Han Woon, bajó e hizo el amor con ella y tuvieron un hijo, Tan Koon, quién es el antepasado de los coreanos.

Tatuajes de osos para los celtas

En la mitología celta, los tatuajes de osos tienen una gran importancia debido a su carácter dual. En cuanto a su poder lunar y por tanto su asociación con la luna, su feminidad guarda relación con conceptos tales como la maternidad, la fecundación y la feroz protección que establece con su familia. Curiosamente el oso era también un símbolo muy utilizado por los guerreros y los militares celtas.

Otro relato interesante es el de San Valentín y Orson, el cual se popularizó en la edad media y del cual se conservan los textos en francés e inglés que datan alrededor de finales del siglo XIV. La historia comenzó cuando el niño Orson se perdió en el bosque y una osa lo encontró y lo llevó a su cueva donde lo crió como si fuera uno de sus ositos. El niño creció hasta adquirir un tamaño enorme, era inmensamente fuerte, cubierto de pelo y capaz de hablar sólo con gruñidos. Por un tiempo Orson fue el terror de los bosques, temido por los animales y los seres humanos. Cuando murió su madre osa, Orson dejó el bosque a petición de su hermano San Valentín y se dirigió a la corte del rey de Francia donde aprendió buenos modales y se convirtió en un caballero. Allí un temible guerrero conocido como el Caballero Verde había capturado a una princesa y retó a una batalla a quien deseara rescatarla. Muchos de los caballeros del rey asumieron el reto, pero el Caballero Verde les ganó a todos y los colgó de un árbol. Finalmente llegó el turno de Orson y cuando se enfrentó al Caballero Verde, Orson le infligió varias heridas, pero se dio cuenta de que se curaban inmediatamente. Al darse cuenta que el Caballero Verde no podía ser derrotado de forma convencional, Orson saltó de su caballo, arrojó su espada y arrancó su armadura mostrando su apariencia de oso. Entonces tiró al Caballero Verde del caballo y lo obligó a rendirse, rescatando así a la princesa y ganándola como futura novia.

Tatuajes de osos para los griegos y romanos

En la mitología grecorromana los tatuajes de osos se encuentran representando comúnmente a Diana/Artemisa, diosa de la caza y comparte más afiliaciones con el simbolismo lunar. El oso era sagrado para la diosa griega Artemisa y la diosa romana Diana, diosas de la luna, la caza y protectoras de los animales. Según el poeta romano Ovidio, el dios Júpiter una vez se disfrazó de Diana y violó a su compañera, la ninfa Calisto. Al darse cuenta de que Calisto estaba embarazada, Diana la desterró de su cortejo. Finalmente Calisto dio a luz a un niño llamado Arcas Calisto, Juno, la esposa de Júpiter, convirtió a Calisto en osa y la obligó a vagar sola por el bosque en perpetuo temor. Arcas creció hasta convertirse en un joven, un día fue a cazar al bosque, vio a su madre y levantó su arco para dispararle sin sospechar siquiera de quien se trataba. En ese momento Júpiter estaba mirando para la tierra y se apiadó de su ex amante y llevó a ambos, madre e hijo al cielo, donde los convirtió en las constelaciones de la Osa Mayor y la Osa Menor. Esto es sólo una versión de las muchas que existen sobre el origen de ambas constelaciones pero tradicionalmente al rastrear en la historia muchos caminos llegan hasta Calisto y su hijo.

Tatuajes de osos para los nórdicos

En Drachenloch, en una cueva en los Alpes suizos, varios cráneos de osos cavernarios se han encontrado en la entrada, lo que parece ser un arreglo muy deliberado. Algunos antropólogos creen que esto es un santuario consagrado al oso por los neandertales, lo que pasaría a ser un lugar de culto. Otros disputan esta creencia; cierto o no, esto es un testimonio del enorme poder que tiene la figura del oso sobre la imaginación humana.

Según una leyenda popular de Noruega titulada “East of the Sun and West of the Moon,” (Este del Sol y Oeste de la Luna) de George Dasent, un oso fue a la casa de una familia pobre y pidió a la hija de esta en matrimonio, prometiendo grandes riquezas a cambio. El padre convenció a su hija quien aceptó a regañadientes y el oso la llevó a su casa en su espalda. El oso visitaba a la joven mujer todas las noches pero partía al llegar el día. La joven vivía bien, pero no sabía a dónde iba su marido todas las mañanas. Finalmente, una noche la curiosidad la motivó y encendió una vela, sólo para verlo desaparecer. Entonces tuvo que hacer un largo y peligroso viaje a la tierra al este del sol y al oeste de la luna, donde finalmente se reencontró con su marido. Su amor rompió el encanto de una hechicera y resultó que el oso era un príncipe humano. En otra versión del cuento, tres hermanas están hablando de los hombres con los que quieren casarse cuando una dice en broma, “no voy a tener ningún esposo a menos que sea el oso pardo de Noruega”. Esto pasa en realidad, pero la pareja no está permanentemente unida hasta que enfrentan muchas pruebas y tribulaciones.

Una historia que parece lamentar la pérdida de intimidad entre los osos y los seres humanos es la saga islandesa ” King Hrolf and his Champions”, la cual ocurre a finales del siglo XIII o principios del siglo XIV. Relata la historia del Rey Vikingo Hrolf que estaba bebiendo con sus guerreros cuando el ejército de la Reina Skuld los atacó.

Sólo Bothvar Bjarki, el mejor de los caballeros del rey, no pudo ser encontrado mientras que el resto de sus hombres fueron asesinados o capturados. Mientras la batalla rugía, un enorme oso apareció al lado del rey Hrolf. Las armas no podían dañar la piel del oso, quien mató a más enemigos con sus garras que si fueran cinco héroes. Uno de los campeones del rey Hrolf, Hjalti el magnánimo, regresó al campamento, donde encontró a Bothvar en una tienda de campaña. Indignado, Hjalti amenazó con quemar la carpa con Bothvar dentro. Con calma y un poco triste, Bothvar reprendió a Hjalti, diciendo que había probado su valor muchas veces y que estaba listo para unirse a la batalla, pero podría ofrecerle a su rey más ayuda permaneciendo allí. De hecho, en cuanto Bothvar se unió a la batalla, el oso desapareció, ya que Bothvar y el oso eran uno. El Rey Hrolf y sus campeones lucharon valientemente, pero fueron abrumados por la enorme cantidad de hombres de la Reina Skuld.


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